Un padre frente al patíbulo

Un padre frente al patíbulo
-No se trata de su infidelidad. Se trata de su engaño sobre la paternidad. Mi hijo adora a esa niña, es su vida. La desgraciada ha esperado a separarse de él para insinuarle que la niña no es su hija biológica.

-Bueno, mujer,no te angusties… Seguro que tu hijo igualmente podrá pedir la custodia compartida…

-Pero es que ahora tiene los resultados del ADN ese… y no es su hija, ¿te das cuenta del daño y el dolor que yo también llevo como abuela? Y lástima de mi hijo, matándose a trabajar estos años por su familia, por su pequeña… No hay palabras para explicarte cómo estoy. Y él apenas come ni duerme, me ha cogido una depresión…

-Pero hay hombres que preferirían desentenderse de una niña que no es suya.

-No, no te equivoques, Juana. Los hijos no son de quien los tiene, son de quien los quiere. Después de cinco años con su pequeña, no puede separarse de ella de esta forma tan cruel.

-¿Y por qué no habrían de concederle la compartida si finalmente él acepta a su hija?

-La jodía de la madre se la ha llevado, ¡a la niña! Se ve que están las dos en una vivienda del ayuntamiento. En plan comuna de esas, ¿ sabes?

-¿Se ha marchado de casa con la niña?

-Es un servicio de atención, recuperación y acogida para mujeres y niños víctimas de situaciones de violencia machista. Es que… además, ¡eso!, como si mi Alberto la hubiera maltratado… ¡ Jamás le ha puesto la mano encima! Pero ella no puede pagar el alquiler desde que el padre decidió irse de la casa y…  se está vengando… Es mentirosa y manipuladora. Está haciendo todo esto para quedarse con la niña. Ahora no lo quiere como padre, pero no ha sido capaz ni de ponerle una denuncia, porque sabe que está fingiendo y la pillarían con sus falsos testimonios.

-¿Y mientras se divorcian, el padre podrá visitar la niña allí?

-Eso es lo más estremecedor. No le permiten estar con su hija en esa vivienda. A esa criatura la están privando de su derecho a disfrutar de la compañía y el cariño de su padre, sin haber demanda de nada contra él, sin sentencia alguna de un juez, ¿te das cuenta de la gravedad? Lleva ya dos meses sin verla.

– No puede ser que esta administración local se tome la justicia por su mano. No están actuando legamente. Al menos deben aclarar la realidad de esta situación familiar. No pueden sacar conclusiones desde el relato de una mujer, sin indicios, pruebas, documentos, denuncias… ¡Ni mucho menos negar el derecho de una menor a estar con su padre!

-¡Mira, allí llega mi autobús! Pediremos clemencia al juez y que dicte medidas cautelares con urgencia, antes del juicio de divorcio. Entre la desgraciada y el ayuntamiento, están matando a mi hijo.

-Hasta pronto, amiga… Y tened cuidado de que esa madre no se lleve a la niña aún más lejos…

Un padre frente al patíbulo